Historia

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Por su estratégica situación Perales de Tajuña, situada al sureste de la actual Comunidad de Madrid, ha sido, desde fechas tempranas un idóneo emplazamiento. Como indican los estudios arqueológicos son muchos los pueblos que se han asentado en su entorno. Restos y excavaciones arqueológicas han detectado vestigios paleolíticos, neolíticos, celtíberos, carpetanos, romanos, visigodos y musulmanes.

Son importantes los yacimientos de la Edad de los Metales, paraje de 3 Ha sobre terraza izquierda del río, con "fondo de cabañas" de cultura campaniforme con abundante cerámica, industria lítica, crisoles y restos de minerales de cobre y puntas de flecha metálicas y otro importante yacimiento situado en terraza izquierda frente a la actual población con "fondos de cabaña" desde el campaniforme hasta época celtibérica, con restos de fíbulas y cerámica.

Como principal referencia de ellas, el yacimiento del Risco de las Cuevas de difícil datación, formado originalmente por 60 cuevas horadadas en el escarpe yesífero con vistas hacia la vega formada por el río Tajuña, el Tagonius de los romanos, a dos kilómetros de la población.

En el siglo I a.Cto. durante la dominación romana, muchos autores nos remiten a las noticias que el clásico autor Plutarco recogió en sus Vidas Paralelas, describiendo cómo el general romano Sertorio obligó a los caracitanos, tribu de los carpetanos, a dejar sus viviendas trogloditas en lo alto de un risco y habitar tierras llanas de la zona. Algunos autores dan la hipótesis que Caracca, así llamada la ciudad troglodita de los caracitanos, pudo estar en el yacimiento del Risco de las Cuevas, siendo una tesis que desde mediados del siglo XX tradicionalmente ha sido apoyada por los habitantes de esta población.

El original asentamiento en el llano se ha fijado en el yacimiento de Cuesta del Viejo de época del Hierro II con necrópolis propia a unos 500 mts de distancia.

Los romanos dejaron huella a través de la construcción de obras esenciales para el desarrollo de la agricultura y las comunicaciones, pero pocos son los restos que nos dejaron; conocemos posibles vías romanas que aprovecharon la ruta del Esparto que iba desde Cartagena cruzando el Tajuña por el término de Perales, hacia Valladolid y otra posible vía militar que bajaba desde La Alcarria hacia Toledo paralela al río Tajuña, para seguir por las riberas del Jarama y Tajo.
 

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